¿Cuántas veces nos habremos cruzado sin (re)conocernos?
¿Y cuántas veces nos cruzaremos aún?
sábado, 23 de julio de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Iba andando por el metro, cuando de repente, cual magdalena de Proust, me ha sorprendido un olor de mi infancia. Pero la memoria involuntaria me ha fallado, aún no sé a qué me recuerda ese olor, ni siquiera sé a qué olía. Pero me invadió una profunda sensación de haberlo olido antes, hace muchos, muchos años.
jueves, 7 de julio de 2011
sábado, 23 de abril de 2011
martes, 19 de abril de 2011
viernes, 2 de julio de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
viernes, 18 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
viernes, 4 de diciembre de 2009
jueves, 26 de noviembre de 2009
martes, 24 de noviembre de 2009
Kate Bush - Running Up That Hill
It doesn't hurt me.
Do you want to feel how it feels?
Do you want to know, know that it doesn't hurt me?
Do you want to hear about the deal that I'm making?
You, it's you and me.
And if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
Be running up that building.
Say if I only could, oh...
You don't want to hurt me,
But see how deep the bullet lies.
Unaware I'm tearing you asunder.
Oh, there is thunder in our hearts.
Is there so much hate for the ones we love?
Tell me, we both matter, don't we?
You, it's you and me.
It's you and me, you won't be unhappy.
And if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
Be running up that building,
Say, if I only could, oh...
You,
It's you and me,
It's you and me, you won't be unhappy.
Come on, baby, come on darling,
Let me steal this moment from you now.
Come on, angel, come on, come on, darling,
Let's exchange the experience, oh...
And if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
With no problems...
Say if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
With no problems...
And if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
With no problems...
If I only could
Be running up that hill
With no problems...
If I only could, I'd be running up that hill.
If I only could, I'd be running up that hill.
http://www.youtube.com/watch?v=GuLlwUaEyr0
http://www.youtube.com/watch?v=nPwYW9y8_vE
Do you want to feel how it feels?
Do you want to know, know that it doesn't hurt me?
Do you want to hear about the deal that I'm making?
You, it's you and me.
And if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
Be running up that building.
Say if I only could, oh...
You don't want to hurt me,
But see how deep the bullet lies.
Unaware I'm tearing you asunder.
Oh, there is thunder in our hearts.
Is there so much hate for the ones we love?
Tell me, we both matter, don't we?
You, it's you and me.
It's you and me, you won't be unhappy.
And if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
Be running up that building,
Say, if I only could, oh...
You,
It's you and me,
It's you and me, you won't be unhappy.
Come on, baby, come on darling,
Let me steal this moment from you now.
Come on, angel, come on, come on, darling,
Let's exchange the experience, oh...
And if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
With no problems...
Say if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
With no problems...
And if I only could,
I'd make a deal with God,
And I'd get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
With no problems...
If I only could
Be running up that hill
With no problems...
If I only could, I'd be running up that hill.
If I only could, I'd be running up that hill.
http://www.youtube.com/wat
http://www.youtube.com/watch?v=nPwYW9y8_vE
miércoles, 18 de noviembre de 2009
¿Por qué las cosas que siento justo antes de una potencial nueva relación son tan parecidas a las que he sentido cuando una relación se ha acabado? Esa sensación de zozobra, de perder el suelo bajo los pies… Esa angustia ante el desconocimiento de lo que realmente está ocurriendo, ante la indecisión, la inseguridad... Esa alternancia entre esperanza, anhelo e ilusión, y la más profunda desesperación. ¿Es verdad que todo termina igual que comienza? ¿Se cierra así un ciclo?
Hoy ha vuelto a la empresa, pero sólo un rato. Ha sido espeluznante. Ha entrado en el departamento, con los ojos desorbitados, la mirada ida. Con un tono de voz agresivo, amenazante, ha gritado “¿qué tal? ¿bien, no? ¿no? ¡si aquí no pasa nada! ¿pasa algo? ¿ha pasado algo? ¿a que no? ¡si no ha pasado nada! Ha entrado por mi lado, ha cruzado el departamento gritando y se ha ido por el otro lado. Antes de bajar las escaleras, se ha puesto las gafas de sol. Nos hemos quedado todos blancos.
Es espeluznante. Pensar lo cerca que estamos del colapso, y lo poco que nos separa de la enfermedad mental. Me he visto claramente en sus ojos. Me he dado cuenta de lo peligrosamente que me he acercado, de que aún sigo balanceándome sobre el cable (y ya sabemos el mal equilibro que tengo yo). Y he sentido claramente la posibilidad de perderme por completo, a que un día sufra un colapso yo también. Y necesito hacer algo. Necesito dejar de sufrir. Necesito esa paz que dices tú que buscas. ¡Qué irónico, ¿verdad?! Los dos buscamos lo mismo, y aún así no somos capaces de buscarlo juntos. Y me doy cuenta de que hoy me he derrumbado también yo, ante una tontería. ¡Todo me sale mal!, he llorado. Todo: tú, el trabajo, el viaje… Y al final es la cosa más tonta la que te hace derrumbarte, quizás por una reacción retardada a algo que ha pasado. No he podido evitar sentirme perdida cuando he leído el mensaje en el que me decías que ibas a ver un piso. Y a mí me pasa lo mismo que a ti. Ayer estaba yo también pensando que preferiría que todo pasase rápido, de una vez. Y hoy, que parece que mi deseo se va a hacer realidad, no puedo evitar sentirme desolada. Te acuso de hacerme montar en una montaña rusa (con lo poco que me gustan), y al final soy yo misma la que ha comprado la entrada.
Es espeluznante. Pensar lo cerca que estamos del colapso, y lo poco que nos separa de la enfermedad mental. Me he visto claramente en sus ojos. Me he dado cuenta de lo peligrosamente que me he acercado, de que aún sigo balanceándome sobre el cable (y ya sabemos el mal equilibro que tengo yo). Y he sentido claramente la posibilidad de perderme por completo, a que un día sufra un colapso yo también. Y necesito hacer algo. Necesito dejar de sufrir. Necesito esa paz que dices tú que buscas. ¡Qué irónico, ¿verdad?! Los dos buscamos lo mismo, y aún así no somos capaces de buscarlo juntos. Y me doy cuenta de que hoy me he derrumbado también yo, ante una tontería. ¡Todo me sale mal!, he llorado. Todo: tú, el trabajo, el viaje… Y al final es la cosa más tonta la que te hace derrumbarte, quizás por una reacción retardada a algo que ha pasado. No he podido evitar sentirme perdida cuando he leído el mensaje en el que me decías que ibas a ver un piso. Y a mí me pasa lo mismo que a ti. Ayer estaba yo también pensando que preferiría que todo pasase rápido, de una vez. Y hoy, que parece que mi deseo se va a hacer realidad, no puedo evitar sentirme desolada. Te acuso de hacerme montar en una montaña rusa (con lo poco que me gustan), y al final soy yo misma la que ha comprado la entrada.
sábado, 24 de octubre de 2009
Una vez me dijiste que era injusto que yo duermiese sola. La vida no sólo es injusta a veces, sino que suele serlo casi siempre: perdemos lo que más queremos, a pesar de haber puesto todas nuestras fuerzas en conservarlo; cuando por fin conseguimos lo que tanto anhelábamos, ya no somos capaces de alegrarnos por ello, ni de apreciarlo, y terminamos rechazándolo; siempre queremos lo que no tenemos, y, cuanto más difícil es de conseguir, más lo deseamos… Pero la vida no nos debe nada, no tenemos derecho a nada –y quien diga lo contrario, miente o está muy engañado–, por eso no es ni justa ni injusta, sólo es.
sábado, 26 de septiembre de 2009
En medio de la noche me desperté sobresaltada. Por un momento no supe lo que me había despertado. Pensé en algún ruido en el piso vecino, o en la calle, o quizás una luz en la oscuridad. Pero de repente me di cuenta de lo que había sido. Él estaba tumbado a mi lado, y yo le daba la espalda. Había puesto su brazo sobre mi cintura. Y su brazo pesaba como una viga de acero, no me dejaba respirar, y su calor me agobiaba. Quise apartarlo, pero tuve miedo de despertarle, de tener que darle explicaciones, de no poder contenerme y decirle que su abrazo me repelía. No supe qué hacer. Me moví, cambié de postura, pero el brazo seguía allí. Una sensación empezaba a subir por mis entrañas y las ponía patas arriba. Tardé un rato en identificarla, hasta que me di cuenta de que era odio, el odio más puro y fuerte que había sentido en mucho tiempo. Me pregunté por qué sentía aquello, si él siempre se había portado bien conmigo. Yo no tenía derecho a sentir odio hacia él. Y entonces, horrorizada, me di cuenta de que el odio no lo sentía hacia él, sino hacia mí. Me odiaba por acostarme con él cada noche, a pesar de no quererle, a pesar de no estar enamorada de él. Por pasar la noche con él para así no tener que pasarla sola. Se me revolvió el estómago, y ya no fui capaz de soportar su tacto. Me levanté apresuradamente y corrí al servicio. Después de un largo rato en el que perdí la noción del tiempo, suplicando al vacío que él ya hubiese cambiado de postura, me volví a acostar. Pasé el resto de la noche rígida, boca arriba, en esa postura que mi hermana, de pequeñas, siempre calificaba de muerta. No pude volver a dormirme, aterrada porque su brazo volviese a despertarme.
Esa fue nuestra última noche.
Esa fue nuestra última noche.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
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